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Los salesianos mártires del nazismo

27 enero 2021

Fue un 27 de enero de 1945, hace 76 años, cuando las fuerzas aliadas liberaron el campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau. Así, terminó un exterminio de Seres Humanos que comenzó en Auschwitz y duró 5 largos años. Se estima que allí fueron asesinadas 1.100.000 personas, un 90% de ellas, de religión judía. Pero Auschwitz fue uno de los muchos campos de concentración, de los casi 25.000, que existieron en los países ocupados por la Alemania nazi.

El papa Francisco, al final de la audiencia general de este miércoles 27 de enero, quiso recordar este día. El Santo Padre dedicó un pensamiento y un llamamiento a la celebración de la Memoria del Holocausto: “Cuidado con cómo empezó este camino de muerte”, fueron sus palabras, en referencia a la necesidad de recordar este hecho para no volver a caer más en ello y sembrar un futuro de paz.

“Hoy, aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, se celebra la Jornada de la Memoria. Conmemoramos a las víctimas de la Shoah y a todos los perseguidos y deportados por el régimen nazi”, dijo el Papa. “Recordar es una expresión de humanidad, recordar es un signo de civilización, recordar es una condición para un futuro mejor de paz y fraternidad”, reiteró.

Entre los Salesianos en Auschwitz y otros campos de exterminio

El beato José (Jozef) Kowalski, arrestado con otros 11 hermanos el 23 de mayo de 1941. Se convirtió en el número de serie 17.350 de Auschwitz. En 1942, por su negativa a pisar un rosario, fue sometido a un trabajo extenuante y posteriormente torturado y asesinado.

Los Siervos de Dios padre Jan Swierc y 7 compañeros(el padre Ignacy Antonowicz, el padre Ignacy Dobiasz, el padre Karol Golda, el padre Franciszek Harazim, el padre Ludwik Mroczek, el padre Wlodzimierz Szembek y el padre Kazimierz Wojciechowski), pertenecientes a la provincia de Cracovia y martirizados en Auschwitz.

El padre Franciszek Miska, de la Inspectoría salesiana de San Adalberto de Pila, catequista de una escuela profesional, director, capellán militar. Internado en el campo de concentración de Dachau, murió de malos tratos y torturas el 30 de mayo de 1942.

El beato laico Francis Kesy y sus 4 compañeros (Czeslaw Józwiak, Edward Kazmierski, Edwuard Klinik y Jarogniew Wojciechowski), todos ellos son mártires. Fueron animadores del oratorio en Poznan (Polonia), apasionados por la música, el teatro, el deporte, dedicados a la catequesis y unidos por una intensa vida espiritual. En septiembre de 1940 fueron arrestados, acusados de pertenecer a una organización ilegal. Condenados sin un juicio regular y sin posibilidad de defensa, dieron un heroico ejemplo de fe y vida cristiana. Perdonaron a sus verdugos antes de morir.

Y el Venerable Joseph Augusto Arribat, que durante la Segunda Guerra Mundial no dudó en esconder a familias enteras judías en su casa de Villemur, cerca de la ciudad de Toulouse, al sur de Francia. Treinta años después de su muerte (falleció en 1963), el Estado de Israel inscribió su nombre en el museo Yad Vashem de Jerusalén, declarándolo Jasidei Umot Ha-Olam (“Justo entre las naciones”), distinción que se entrega a los no judíos que han actuado heroicamente para salvar incluso a un solo judío.

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