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DIPUTADO ECHÁNIZ

24 marzo 2021

Senador jordache for Salesians

Amigo Iñaki:

Algunos árboles ya han enloquecido con el arranque de la primavera.

Pero, ¿qué pintas, tú y otros de tu especie en medio de estos nuevos políticos? Poco o nada pintas, poco o nada pintáis, que pueda serviles. Tan adversos a toda autoridad, tan insolentes ante los compañeros, ante los partidos, ante las opiniones, ante los votos; tan incrustados en medio de sus gentes, tan prácticos en vías comunicativas, expeditivas, contagiosas.

¿Qué pintas tú y otros de tu especie en el parlamento?

Entran ellos en las cárceles en parejas y se amalgaman con los presos y empiezan las revueltas contra las condiciones penitenciarias. Van ellos, “por casualidad”, al interior de los cuarteles y arrancan los amotinamientos por un simple rancho mejor. Ingresan ellos en los estadios para el entretenimiento y adaptan los coros y ritmos de las consignas en sus gritos de combate.

¿Qué pintas tú y otros de tu especie en el Congreso?

Coordinan ellos las manifestaciones de los días D y tiran de las hileras de confiados, para quien se fía, de quien les coge del brazo, de quien permanece a su lado. Gusanean ellos aquel milagro histórico conseguido en 1977 y que ha mantenido en España cuarenta años de paz, prosperidad y libertad. Pudren ellos, a sueldo, lo conseguido por el pueblo español, descuartizando nuestra Memoria, nuestras vidas y hasta nuestras muertes, impávidos y vegetales. Hasta 100.000 muertes.

¿Qué pintas tú ahí?

Y pienso y repienso en tornillo.

He pensado y repensado mucho a lo largo de mis años en el monasterio de Subiaco, en Scala Coeli de Córdoba, en Aldatz de Navarra, en Safa de Sigüenza… y en ese silencio fecundo pude concluir cerca de sesenta libros de Historia y desde allí descolgar la pequeña calidad de mi vida.

Hoy, amigo Iñaki, hoy quien más falta nos hace en la política, en la sociedad, en las Iglesias… no es el enardecido sino el tranquilo; no es el héroe, sino el disciplinado; no es el intrépido, sino el bragado; no es el inculto, sino el informado; no es el altanero, sino el observador; no es el bucanero, sino el cauto.

De dónde ha salido esta generación imperdonable, que no ha pagado la deuda penal de las guerras coloniales “fin de siglo XIX”, de tantos “Desastres de Annual” en el Norte de África (donde murieron dos bisabuelos míos), de las guadañas represivas del 1873 o del 1931, de la guerra incivil, la posguerra y el desarrollismo, penitentes, sudados y amortizados.

¿De dónde han traído esos delirios de fiebre, nada vagos, sino al contrario meticulosos, erizados de detalles, percutiendo palabras de vida archisabida y extraviada, que conduce a la violencia?

¿De dónde admiten no sólo soportar la violencia, sino hasta promoverla, pero no quieren “ensuciarse” reaccionando? Quieren, claro, que la agresión provenga de un solo lado, que desnude su reacción y que enseñe su agravio, como lo que realmente es: atropello. A-TRO-PE-LLO.

¿Qué pintas ahí, qué pintáis ahí?

MUCHO.

Frente al enardecido, tranquilidad.

Frente al héroe, disciplina.

Frente al intrépido, resistencia.

Frente al inculto, información.

Frente al altanero, observación.

Frente al pirata, perspicacia.

Amigo Iñaki –Senador Jordache para Salesianos Guada– mi vida se va esfumando y os voy enviando a los de aquellos terceros de BUP y COUS como despedidas a plazos postales de una fiebre panorámica.

Es bueno que te remontes, por los caminos misteriosos de la vida, a tus arterias alcarreñas, que te pertenecen: el equipo de Fútbol-Salesianos: Zurro, Diges, Calvo, Butrón, Masó, Raúl, Aguado, Palafox, Duarte, Salas, Cuenca, “Chuchete”, Aberturas, Pepillo, donde la cabeza se aplaca lejana, fría de años, fría de decisiones, fría de fracasos y de aciertos. La Clínica de La Antigua, donde fui capellán cinco años, y me operasteis de hernia inguinal derecha: el doctor Ochoa, Pucho, el hijo de Don Álvaro Hernando, y tú, ayudado por cuatro de las monjas, las Terciarias Capuchinas del Padre Amigó, la Vasca, la superiora; la Canaria, la Navarra y la Alcarreña. Por cierto, estuvimos esperando todos a que llegaras para iniciar la operación, pues cursabas cuarto de Medicina en la Universidad de Alcalá de Henares y el profe se demoró más de la cuenta.

Por cierto, ¡vaya costurón que me hicisteis!, Fernando Ruiz Grande dixit.

Antes de que llegue la guadaña también para mis recuerdos, ¿sabes que gané la plaza de Coordinador General de la Ciudad Museo de la Medicina de la comunidad de Madrid, cuando tú eras Consejero de Sanidad? ¿Sabes que se presentaron cuarenta y tres titulados superiores?

¿Sabes, pues, que entre los cerca de ochenta mil profesionales sanitarios al servicio de los madrileños estuve yo dos años menos dos meses como profesional sanitario también? ¿Sabes que en ese tiempo, que no nos llamamos nunca, sí hablé con tu madre la señora María Teresa un par de veces por teléfono y le dije que iba a protagonizar una bonita historia juvenil, creativa, social? Es bueno, qué digo, es necesario vivir historias educativas, en un idioma que cada día te esfuerzas por ensanchar, añadiendo vocablos nuevos, que sobrepasan el aula, el patio, la iglesia, porque corresponden a otra forma de vivir con la juventud hoy y en sintonía con los tiempos hoy.

Como tú cuentas con la maravillosa Fefa, para no perder centro y mando, yo tenía que contar con la parienta. Don Pascual Chávez y su alter ego Don Juanjo dijeron: ¡adelante! El Provincial: Don Luis Manuel Moral dijo: ¡adelante! Y yo con sesenta años firmaba los contratos con la Consejería, sin dejar residuos de pesar, sin declarar mi distancia de la vida ejercida, regresando a las estaciones de metro todos los días, abandonadas a los trece años cuando me fui al seminario y volviendo a esos autobuses de la mañana entre bastantes hombres derrumbados mucho antes de colgar el día en su gancho de matadero, de la oficina o del trabajo.

Amigo Iñaki –Senador Jordache para Salesianos Guada–, entre marzo, abril y mayo, vamos a ir viendo una vez más la imbecilidad humana trazar la línea de la estratosfera entre insultos electorales, trampas, juego sucio y demás herramientas de la política española.

Te veo recorrer en el Congreso esa línea civil de tus intervenciones, donde pasas revista a un presente muy asendereado, muy asaeteado, muy agredido, muy picardeado. Alojas y defiendes promesas de vida, de esperanza, de continuidad en el ser, en su origen (aborto) y en su final (eutanasia). Qué pena que tengas que pasar cortes de solvencia, frases vulgares atizadas y compostadas en los matorrales de las tertulias.

Eres bueno. Muy bueno en política.

Vives a diario en tus carnes sus bofetadas.

La política: el atropello. La política: esa mezcla explosiva que se mueve en todas las direcciones, favoreciendo esa forma de confusión que es hacer que todo parezca inseguro, caedizo, maculado, a la deriva. La política: esos aerosoles contagiosos, lanzados desde ciertos micrófonos, en forma de titulares que impactan contra la atmósfera de nuestras ciudades y pueblos, generando un porno verbal durísimo.

Los micrófonos. El micrófono.

Eres bueno. Muy bueno en comunicación.

¿Te acuerdas cuando presentamos, “a pachas”, aquel Festival Musical en el Polideportivo de Guada, ante más de cuatro mil muchachos de nuestros institutos y colegios? Dejamos caer las palabras con tanta fuerza que atrajimos los aplausos, constantes y perseverantes, para Los Pistones, Los Eurisko, Los Azimut. Tú, diecisiete años. Yo treinta y siete. Nos fascinaba el relato de los grupos musicales compartidos. Sacábamos la cabeza por encima del micrófono. Desde entonces, siempre iba a ser así. Lo que contábamos estaba sucediendo. Iba a suceder. Y ese día nacía un sobrenombre. Senador Jordache para Salesianos Guada.

La vida sigue. Ha seguido.

Algunos árboles ya han enloquecido con el arranque de la primavera.

Quizá la mejor primavera florecida en años coincide con un mal momento social y político, posiblemente provocado y a sueldo, que hace aguas en medio de una tormenta de chismorreos, discursos recocinados, egos apabullantes y ambiciones desmedidas.

“¡Abajo Dios!” “¡Viva la tisis!”, gritaban los diputados en las Cortes Constituyentes de 1869 en la Carrera de San Jerónimo, tus predecesores. Y en la segunda semana de abril, allá por los días 9, 10 y 11. Cito de memoria. No te olvides que algo de lo mío es la Historia de España.

“¡Abajo Dios!” “¡Viva la COVID-19!”, parecen querer gritar los diputados hoy.

El odio, una vez más, ha entrado en ebullición. Nada nuevo.

El español mezquino entierra magníficamente bien al no nacido, pero vivo, y al por morir, pero vivo también, porque alivia la reducción de sus competencias, borra las referencias humanistas y humanitarias y pretende raer la fe de nuestros padres, desde siempre inoculada en nuestro ser.

La meta de un hombre, amigo Iñaki, es distinta de la naturaleza, lo sabes muy bien como médico. A ella al final no le espera nada. Al hombre, sin embargo, le espera Dios, del que salió, con el que va caminando –a eso lo llamamos vida, también Providencia, y en sus manos sin manos, “su vida se transforma”, no muere.

Eres bueno. Muy bueno en “hombría de bien”.

Curtido desde bien joven entre la infinita desfachatez de quien al no creer en Dios, no puede creer en el hombre, nunca te quedaste a vivir en la teoría, que es otra forma de corrupción y desde entonces elegiste disputarles a esos arquitectos metódicos del odio y la blasfemia, nuestro idioma y nuestra fe, esencia de nuestro país. IDIOMA y FE.

Por cierto, Senador Jordache, todavía no me has entregado el libro del cardenal salesiano Joseph Zen Ze-kiun que te dio en Fátima. No importa, la primavera necesariamente, seguirá ocurriendo. Algunos árboles ya han enloquecido con su arranque.

16 Comentarios

  1. Francisco Javier Alonso Vázquez

    Una composición magnífica en aras a enaltecer la probidad y la nobleza de los políticos honrados. Un elogio a aquellos legisladores que, desde la preeminencia y potestad de su estrado, obran con pundonor y patriotismo con la finalidad de lograr para el ciudadano una vida más digna y hacer de España una nación más próspera y más libre. Y, esencialmente, un escrito dedicado al Diputado Don Ignacio Echániz por su ilustre trayectoria al servicio de la ciudadanía. Mi reconocimiento y mi encomio a la magistral labor estilística y escrituraria de Don Francisco Rodríguez De Coro, insigne historiador y conspicuo salesiano.

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  2. Lorenzo

    Excelente artículo de Francisco de Coro, como todos los que he leído. No conozco al Sr. Echániz, excepto por sus declaraciones como diputado en el Congreso sobre la eutanasia, en las que afirmaba que el PSOE quiere la eutanasia para ahorrar gasto sanitario. Me parecieron lamentables, y más procediendo de un representante de un partido político que ha recortado en la sanidad pública, y, con la crisis del 2008, puso muchas trabas, para la atención sanitaria de los inmigrantes «ilegales», de los «últimos» pero también hijos de Dios. Algún diario, con motivo de las declaraciones, calificó a Echániz como el gran «recortador» de Cospedal que ahora acusa al Gobierno de «ahorrar» con la eutanasia.

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    • Francisco Javier Alonso Vázquez

      Con respecto al comentario precedente, he de aseverar que efectivamente hubo recortes y limitaciones en el gasto público cuando se formó un gobierno del partido popular. Este grupo político logró acceder al gobierno, tras la celebración de una votación en la que la mencionada agrupación ganó por mayoría absoluta. El pueblo optó por una conducción de la Jefatura del Estado, absolutamente, disímil a la del insigne Zapatero. Ahora bien, esta merma no se realizó por un capricho o por una decisión arbitraria y carente de fundamento. Todas esas acciones, se verificaron merced a que el celebérrimo Zapatero dejó las arcas públicas en un estado calamitoso y en la ruina. Estuvimos al borde de la bancarrota y del desastre financiero, exactamente, igual que Grecia. Y, en ese caso, hubieran llegado a España los denominados hombres de negro y habrían impuesto al pueblo español un recorte de las pensiones y de los sueldos de los funcionarios que oscilarían entre un 30 y un 40 por ciento. Y el resto de la población, también habría sufrido los zarpazos despiadados de la miseria más abyecta. No obstante, caballero Don Lorenzo como discierno que Usted es poseedor de una gran conciencia solidaria, le recuerdo que en la etapa que Usted cita no se formaban las actuales y masivas colas del hambre. Comitivas lóbregas y luctuosas, en las que miles y miles de mujeres desamparadas con sus bebés y ancianos empobrecidos, hoy surcan las calles y las plazas de España. Y como deduzco que Usted es un hombre ilustrado, le recomiendo que estudie con profundidad y esmero el período de gobierno del presidente Zapatero. En esa indagación, Usted comprenderá el por qué se adoptaron las decisiones que Usted critica. Y si tiene Usted alguna duda sobre Zapatero, también le recomiendo que haga análisis de las declaraciones del presidente de la Organización de Estados Americanos, Sr. Almagro, en las que denominaba al presidente Zapatero imbécil.

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      • Lorenzo

        Mantengo con más convicción mi anterior comentario. Auténticamente lamentable, casi vomitivas las palabras del Sr. Echániz .Y su política de recortes en la sanidad pública como consejero de Sanidad en el gobierno de Cospedal. No quiero hacer valoraciones de las políticas del Sr. Aznar y del sr. Rajoy, ya existen muchos analistas. El pueblo, tras elecciones democráticas, decide quién quiere que sean sus representantes.
        Por cierto tanto el contenido del artículo como mi comentarista precedente parecen más propios de otras páginas de información religiosa, tipo ultras, como el de la Cigüeña.

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      • Ángel Aguado Sanz

        Magnífico artículo, Paco. Los que hemos tenido la inmensa fortuna en pertenecer a la gran familia Salesiana, siendo durante muchos años, estudiantes, educados en valores y en el poder del sacrificio, nos ha hecho en las personas en las que nos hemos convertido. Gracias a la decisión de nuestros padres de entregarnos a Don Bosco. Podéis estar orgullosos de los resultados, ese equipo de fútbol era la prueba, era la forja del trabajo del día a día, espíritu de tesón, lucha, esfuerzo, ayuda y sobre todo valores como la amistad continua, renovada y activa. Ese equipo somos buenas personas lo certifico , Iñaki lo es.

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        • Sofia

          Magnífico artículo, y en relación a los comentarios posteriores suscribo las palabras de Francisco, tienes toda la razón,poco más que añadir.

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    • JuanFran

      Excelente artículo. Escritura bordada a mano. No pierdan el tiempo en señalar al dedo que señala la luna hablado de políticas con minúscula.

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  3. Miguel Angel

    Muy bueno. Como todos sus artículos. Me ha gustado mucho: “Frente al enardecido, tranquilidad.
    Frente al héroe, disciplina.
    Frente al intrépido, resistencia.
    Frente al inculto, información.
    Frente al altanero, observación.
    Frente al pirata, perspicacia.”
    Me lo apunto.

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  4. JuanFran

    Leo el genial y buen urdido artículo del Profesor Paco de Coro y me sorprenden los comentarios que se empeñan en mirar al dedo que señala la luna. No está hablando de política con minúscula sino de la Política. Antigua vocación que hunde sus raíces en la bondad y la inteligencia.

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  5. Francisco Javier Alonso Vázquez

    Por alusiones, considero ineludible el redactar un conciso escrito con la finalidad de defender aquello que es digno y justo. El Legislador Don Ignacio Echániz ha mantenido una trayectoria política irreprochable y el texto de Don Francisco Rodríguez de Coro constituye un nítido elogio y un diáfano encomio a este ilustre representante del pueblo español, tantas veces reelegido por el pueblo español. Citaré que en 1996, cuando Felipe González abandonó la presidencia del gobierno, la situación de la economía española era desastrosa. Yo por aquellos años era un adolescente y recuerdo que numerosos mendigos llamaban a la puerta de la casa de mis padres pidiendo limosna. Cuando el celebérrimo zp, en 2011, dejó su cargo presidencial las finanzas públicas del Reino de España estaban en bancarrota y toda una nación al borde del abismo. Y, en la actualidad, las colas del hambre constituyen el mayor fracaso de la democracia española. Estimo que estos breves datos pondrán en su sitio a la ignorancia y al analfabetismo. En política, se obra con los medios de los que se dispone y si el legado recibido de la administración precedente es catastrófico, es ineludible la realización de recortes. Yo jamás he utilizado el término «vomitivo», los vocablos redactados por un autor constituyen su docto estilo, su primorosa elegancia y su académico tenor escriturario. El realizar una defensa de un caballero no es bajo politiqueo, muy al contrario es un rasgo hidalgo que denota pundonor y caballerosidad en tiempos de cobardía. Me reitero en el enaltecimiento del texto de Don Francisco Rodríguez de Coro redactado con una prosa selecta, una narrativa señorial y un estilo magno. Y quisiera concluir estas líneas mencionando que hoy se conmemora el día de un Príncipe de las Letras: Dante Alighieri. Autor que en la grandeza de sus escritos ilustra la magistral magnitud de su sabiduría y la magia de su exquisita creatividad y originalidad literarias. (Yo no he iniciado esta pugna dialéctica y esta va a ser mi postrera aportación).

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    • Lorenzo

      Mi postrera aportación : con respecto al político mencionado mantengo mi opinión, y por supuesto no me merece ningún elogio en su política de recortes en la sanidad pública. Con respecto a Usted y al diputado susodicho, les deseo lo mejor.
      Y reconozco haberme equivocado al tildar de ultra el artículo de Don Francisco Rodríguez del Coro. Le doy mis más sinceras disculpas.
      No conozco a Don Francisco Rodríguez del Coro, excepto por la lectura de sus artículos en esta web. Pero me merece un gran respeto por varias consideraciones. La primera porque es salesiano. A los salesianos les tengo que estar siempre agradecido. La educación primaria, el bachillerato elemental y superior lo cursé en su colegio de Huesca en la década de los años 60 del siglo pasado, y además a mi madre, viuda y con dos hijos pequeños y sin ninguna pensión de viudedad, no le cobraron ninguna cantidad de dinero. Y sigo recordando con gran afecto a los salesianos de aquellos años como D. Román, D. Jaime, D. Rafael, D. José, D. Luis, D. Isidro, D. José Luis, y un largo etcétera. Y me transmitieron grandes valores, tanto humanos como religiosos. Gracias de corazón. Por cierto, mi trayectoria profesional ha sido en la educación pública, y siempre he tenido muy presente el sistema preventivo salesiano.
      La segunda razón por la que tengo un gran respeto a D. Francisco Rodríguez del Coro es porque aprendo de sus artículos, en los que manifiesta una gran sabiduría y cultura.
      Y la tercera consideración, de respecto y al mismo tiempo de afecto, es por haber nacido ambos en la misma provincia y en la misma comarca, la Hoya de Huesca. Por cierto, su pueblo, Casbas es precioso, lo he visitado varias veces, con su monasterio, y he disfrutado de los productos de la huerta del monasterio.

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    • Tomás

      Cuando leo los comentarios de Francisco Javier, parece que estoy leyendo un discurso de Abascal, Monasterio y de su esposo, y demás prole.

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      • Francisco Javier Alonso Vázquez

        Apreciado amigo Tomás, agradezco enormemente sus estimaciones, matices y apreciaciones sobre mi exposición. Y me enorgullezco que un caballero perspicuo y sagaz como Usted haya leído, meditado y verificado evaluación sobre mi humilde texto. En los escritos con un cierto nivel intelectual y con un discernimiento sólido, al margen de expresar una teoría se realizan deducciones inteligentes, se rebate con datos veraces aquello que es inexacto y se redacta una diégesis o disertación especificando los fundamentos, los asertos y las nociones de su exposición. En tres líneas y una palabra, no hay posibilidad de deducir una argumentación cabal. Y, esencialmente, le ruego que me indique la prolija relación de yerros que, probablemente, habré cometido.

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  6. Boris

    Olvidemos, por una vez, las trincheras. La comunidad política – el pueblo soberano- está por encima de las vicisitudes de sus representantes, siempre transitorios. Lo que importa es el mensaje de fondo en el blog: tranquilidad, disciplina, resistencia, información, observación, perspicacia. Que cada uno module el grado de aplicación de estas cualidades en su propia existencia.
    Como otros escritos del autor, este texto nos zarandea, nos pone frente a las contradicciones de la vida, extrayendo consecuencias.
    El nombre propio – concejal, albañil, camarero- es probable que importe menos.

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  7. Jesús Sáez Cruz

    Paco, libro abierto, valores encriptados en flores de abril adelantado defiendes con tu prosa poética. Apolo encubre a Dionisio.Belleza y Vida. Siempre tu verdad participa y expresa entre penumbras la Verdad. Amigos encomiados porque amados con el amor que se entierra para que nazca el fruto de la personalización, el otro autónomo y libre. Genial tarea. Y sigues. Palabra cálida. Abrazo incontaminante. Césped, alfombra florida para el descanso del lector ávido de sabiduría y belleza. Apolo y Dionisio. Belleza y Vida.

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  8. Francisco Javier Alonso Vázquez

    Con la finalidad de dirimir y esclarecer cualquier interpretación sesgada y en aras a concluir, deseo manifestar mi elogio a Don Francisco por haber realizado una composición tan esmerada en su contenido y redactada en una prosa conceptista que acredita la madurez de su intelectualismo. Y respecto al ilustre legislador Don Ignacio Echániz expresar mi encomio por su noble trayectoria política, por su legado de sabiduría galénica acuñado en los puestos institucionales que ha desempeñado y por la legitimidad de las ideas que ha defendido siempre con dignidad y probidad en el ejercicio de su labor gubernativa.

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